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viernes, 7 de enero de 2011

Provincia de Arauco: Aprueban 1.212 millones para reparar borde costero

Una gran noticia para la provincia de Arauco se dio ayer cuando los Consejeros Regionales aprobaran más de 1.212 millones de pesos, en el proyecto denominado “Estudio para la reconstrucción localidades del Borde Costero de la Región del Bio Bio”, según informó el Consejero Regional Luis Aguayo Lacoste.

“La iniciativa beneficia directamente a comunas y localidades como Lebu, Isla Mocha, Quidico, Tirúa, Llico, Tubul y Caleta las Peñas; se trata de estudios muy necesarios para tenerlos ya preparados y listos al momento de llegar el financiamiento para comenzar las obras. Es muy importante primero tener los estudios de lo que se necesita hacer para la reconstrucción de las comunas y del borde costero, sobre todo pensando en futuras obras que han sido trabajadas con los representantes de las comunas, pensando en iniciativas que incluso por ejemplo permitan potenciar localidades a través del fomento o crear polos de desarrollo turístico a futuro”, explicó Luis Aguayo.

Se indicó que el Gobierno Regional financia la realización de estos pues se necesitan antecedentes como estudios hidráulicos, de suelo, arquitectónicos, de ingeniería, de aguas lluvias y alcantarillado, topográficos, territoriales, ambientales y evaluaciones económicas para posteriormente iniciar las diversas obras. La información generada con este trabajo, servirá de base para identificar mejor las alternativas de reconstrucción en comunas y caletas del borde costero.

“En concreto algunos de los estudios que se desarrollarán con los fondos aprobados por el Core son los antecedentes para la reposición y relocalización bentoteca de Lebu; estudio de antecedentes habilitación tres faros en Isla Mocha; estudio de antecedentes para construcción mercado fluvial de Quidico; estudio para construcción feria costumbrista de Tirúa; y estudio de antecedentes para construcción muro de contención caleta Las Peñas, entre otros”, informó el Consejero Regional Luis Aguayo.

lunes, 8 de marzo de 2010

El relato del escape de Isla Mocha

Con mi amiga Rosario queríamos aprovechar los últimos días de vacaciones en esta aislada zona de la VIII Región. Habíamos acampado a unos 20 metros de la orilla, junto al faro viejo. Esa noche hacía frío, el temblor no me despertó al comienzo. De pronto se escuchó el estruendo de la recogida del agua. Tomé la cámara, una linterna y el GPS y corrimos.

Muchos no tuvieron la suerte de nosotras la madrugada del sábado 27 de febrero. Ya no quedaban días para veranear y esa era la última oportunidad: tras un par de gestiones, subimos a una avioneta en Tirúa, rumbo a la isla Mocha. Queríamos recorrer los senderos de bosques de olivillos y arrayanes de más de 40 metros de altura y las playas donde los lugareños recolectan un alga verde oscura llamada luga. Decidimos recorrer a pie los 34 kilómetros que rodean la isla. Amigos que habían estado antes ahí nos recomendaron visitar el faro viejo, en el lado sur. Así lo hicimos y acampamos a unos 20 metros de la orilla.

Recuerdo que el viernes hizo frío, pero la noche se abrigó con las nubes y la luna llena pasó inadvertida en ese lado de la isla. Mi amiga Rosario tenía insomnio. Por suerte. Sintió dos temblores pequeños, trató de despertarme, pero tengo el sueño profundo. El tercer remezón la obligó a sacudirme para que reaccionara. "Oye, está temblando". Traté de levantarme, pero el movimiento horizontal del suelo me lo impedía. De rodillas, intenté recordar dónde había dejado la linterna frontal y me la puse. No paró sino hasta que las dos salimos de la carpa. Antes de correr, yo quería tomar algunas cosas, las billeteras, celulares, el GPS, la cámara y abrigo. Sabía de la universidad (estudio Geografía) que los tsunamis demoran unos 15 minutos. Pero la velocidad de éste era anormal. "Tengo náuseas, me quiero ir", dijo Rosario. "Ya, pero ponte bototos y toma una linterna", le contesté.

Aparecieron unos pescadores que habían acampado a los pies del faro. Los había despertado el estruendo de la cúpula de la torre que había caído junto a su carpa. Uno estaba herido: se había golpeado la rodilla al correr. "Chiquillas, está todo bien, tenemos comunicación por radio con Tirúa, no hay peligro", nos dijo el "Chamaco", uno de ellos. Nosotras ya habíamos decidido que lo mejor era salir de ahí. Agarré un poco de comida y la cocinilla. Estaba en eso cuando comenzó el ruido: era la ensordecedora recogida del mar y las piedras que arrastraba.

"¡Es el mar, vámonos!". Solté todo lo que tenía en las manos y nos largamos a correr. Atrás escuché gritos: "¡Se está saliendo el mar, arranquen chiquillas!". Corrimos tan rápido que perdimos a los pescadores. Llegamos a la casa más cercana, la de "Fel", un radioaficionado del lado sur de la isla. Estaba tratando de establecer comunicación con Tirúa. "Suban el cerro, salgan de acá", le dije tratando de no ser apocalíptica ni sembrar pánico. La neblina no dejaba ver mucho, así que con el GPS revisamos la distancia que teníamos de la costa y la altitud. Decidimos avanzar a un kilómetro de la costa y a 75 metros de altitud.

Nos detuvimos en un bosque de boldos bajos. Vimos grietas en la tierra y las réplicas me aclararon de inmediato que era un evento de los grandes. Pensamos en posibles deslizamientos en la ladera, pero ya no teníamos dónde huir. Días después comprobaríamos nuestro temor al ver tres remociones gigantescas en el lado norte. Con un saco de dormir y sentadas sobre nuestras mochilas, esperamos los primeros rayos de sol.

SILENCIO SISMICO

Especulábamos hasta dónde había llegado el tsunami, pero no teníamos idea de su magnitud real. Las casi cuantro horas que transcurrieron en el cerro se hicieron breves, entre réplicas cada 10 minutos casi tan fuertes como el terremoto. Tratábamos de imaginar qué había pasado con los demás, en si "Fel" y su señora e hijos habían corrido.

Recordé las cátedras de un profesor experto en tsunamis, el geógrafo Marcelo Lagos. Se me vinieron a la mente sus advertencias acerca de la "calma sísmica" que se sitúa entre Concepción y Constitución (35°-37° latitud sur), debido a que desde 1835 no había registros telúricos en la zona. Recordé la serie de documentales de la National Geographic que sembraron el pánico y la ira de autoridades en la V Región.

Amaneció. Caminamos hacia la casa de Richard Rojas, un isleño que vive de su propia cosecha. Nos invitó a desayunar. Los lugareños se habían organizado de manera increíblemente eficaz con un campamento, luz de generador a diésel y comunicación radial con el otro lado de la isla.

La mañana transcurrió y el cielo se abrió. La casa de "Fel" estaba a salvo, también la iglesia pentecostal, casi todo en orden. Las cercas de cada predio estaban en el suelo.

Nos reencontramos con los pescadores. Estaban bien y querían bajar a buscar su bote para navegar a Tirúa, algo que no lográbamos comprender. Decidimos acompañarlos para revisar nuestras cosas. Al llegar a nuestro campamento, dimensionamos la fuerza del mar. El agua se había internado más de 130 metros y unos cinco de altura por el terreno. Encontramos unas poleras, pañuelos y muchos pescados, que no dudé en recoger para comer más tarde.

La carpa estaba destruida. Había quedado enganchada en una alambrada y en su interior había un saco y una colchoneta. "Se salvaron", grité. Nunca imaginamos que recuperaríamos parte del equipo. No podíamos parar de imaginar un final alternativo: nosotras ahogándonos dentro de la carpa.

Volvimos al campamento y por la radio entendimos que el evento era un desastre a nivel nacional. No sabíamos de qué grado ni si habría más tsunamis ni las ciudades afectadas. Hubo tensión, disputas de poder entre lugareños y una misa pentecostal en la que los niños entraron en pánico al escuchar frases como: "El Señor quiere esto para nosotros (...) estaremos de pie en los últimos días, en el juicio del Señor".

Pasaron dos días interminables. En un lodge no recibimos ayuda, pese a que había dos avionetas. Tras mucho caminar llegamos al aeródromo: estaba repleto. Se escuchaba el rumor de que una patrullera de la Armada llegaría a la isla para constatar los daños. El recorrido al muelle nos mostró la devastación del lado norte de la isla.

Allí las casas se situaban más cerca de la costa y el tsunami había entrado con mucho más fuerza. Había botes sobres los techos, carretas deshechas. La gente escarbaba entre los restos de un muelle sin inaugurar y que quedó destruido: buscaban clavos para reconstruir sus casas. La nave de la Armada llegó y su capitán dio un discurso conmovedor: lo había perdido todo, menos a su familia. Advirtió del peligro que significaba viajar a Talcahuano. Finalmente, hubo 30 personas evacuadas. Nosotras éramos dos de ellas.

EL REGRESO

Lo que nos esperaba en Talcahuano era de otra dimensión: buques de miles de toneladas sobre los muelles, astillas de lo que alguna vez fueron oficinas, bodegas y casas. "Desde aquí, no se pueden tomar fotos", nos dijo el capitán Segundo Raúl Ceballos, un marino que no paró de ayudarnos en nuestro viaje de regreso. Entre el ruido de tiroteos, comprendimos que debíamos dejar Talcahuano lo antes posible.

Sin necesidad de abandonar la base naval, el capitán del patrullero "La Concepción" nos dio la noticia de que un barco saldría rumbo a Valparaíso, el "Aquiles", destinado exclusivamente a evacuar a 500 personas, integrantes de la "familia naval". Un infante de Marina, cuyo nombre no vamos a revelar, nos incluyó en la lista. Logramos subir a la nave y tras un día y medio embarcadas llegamos a Valparaíso.

La semana terminaba para nosotras, pero la realidad distaba de ser esa para los damnificados y las familias de las víctimas en el centro-sur del país.

En la isla, muy cerca de donde nosotras estuvimos, desaparecieron dos jóvenes que acampaban en la playa de la hermosa isla Mocha. El cuerpo de él apareció en las costas. De ella aún no hay rastro.

(La Tercera)

viernes, 3 de julio de 2009

Pescadores artesanales de la Provincia de Arauco reciben apoyo al emprendimiento

En el marco del programa "Emprende Mar", un grupo de 700 pescadores artesanales de la Provincia de Arauco recibieron $2,5 millones cada uno para desarrollar proyectos que incrementen su calidad de vida y así generar nuevas capacidades productivas.

José Joaquín Calzadilla es uno de ellos. De oficio buzo mariscador, este hombre de 41 años comprará un par de caballos y dos victorias con las que ofrecerá recorridos a turistas y veraneantes, además de prestar servicios a casamientos y eventos.

La iniciativa que considera una inversión de $1.952 millones, va en apoyo de los pescadores de las comunas de Arauco, Cañete, Tirúa y Lebu e isla Mocha, incluyendo localidades como Laraquete, Las Peñas, Tubul, Llico, Punta Lavapie, Huentelolén, Quidico y Las Misiones, entre otras.

El programa es impulsado por el Fondo de Solidaridad e Inversión Social (Fosis) con financiamiento del Gobierno Regional del Biobío y el Fondo de Administración Pesquera (FAP).

En la ceremonia de firma de Actas de Compromiso entre Fosis y los pescadores artesanales participaron el director ejecutivo del Fosis, Pablo Coloma, el director regional del organismo, Mario González, y intendente del Biobío, Jaime Tohá.
Vía La Tercera (link)

sábado, 3 de enero de 2009

Pescadores artesanales de Tirua solicitan más compromiso de la autoridad de gobierno.

El sindicato de pescadores artesanales de la localidad de quidico, expuso al nuevo concejo Municipal de la comuna de Tirua, sus necesidades y requerimientos para mejorar las condiciones de trabajo y de atención a los cientos de turistas que llegan cada año en temporada estival.

En la reunión participaron; representante de la Gobernación Marítima, concejales de la comuna y el Diputado Iván Norambuena, (actual representante de la comisión de pesca de la cámara de Diputados).

En la ocasión el presidente de los pescadores; Sergio Diaz, hizo sentir su malestar por el abandono y la falta de preocupación por parte del gobierno hacia la actividad que el dirige. Somos personas que generamos fuentes de empleo en nuestra comuna, pero es imposible competir con los pescadores industriales que nos dejan de brazos atados ya que ellos con sus redes barren con todo a su paso, lo que nos afecta considerablemente.

Además no contamos con un rompeolas, no se ha canalizado el rio, puntillas en malas condiciones, solicitamos lo básico para dar un impulso a la actividad y no aceptaremos más calmantes por parte de las autoridades de Gobierno, queremos cosas concretas.

Por su parte el Diputado Norambuena, entrego su respaldo a los trabajadores del mar, en la que se propuso tareas de inmediato como la reunión que sostendrán, el 6 de enero en Valparaíso, tres sindicatos de pescadores artesanales de la provincia de Arauco, con la comisión de pesca de la cámara de Diputados y el sub. secretario de pesca.

Los aspectos que afectan a estos trabajadores marítimos son: infraestructura, cosificación que existe del mundo artesanal ya que nos es posible comparar a un bote de pesca con una lancha de 18 metros, es de suma urgencia regulara la actividad.

Además Norambuena solicita al gobierno que explique cuales serán las políticas de acción ante la caída en la extracción de especies por parte de los artesanales de la pesca. Sentencio Norambuena.

lunes, 6 de octubre de 2008

CONAF apoya a comunidades indígenas de Tirúa para establecer huertos con plantas medicinales

Trabajo se inserta dentro del Programa Orígenes

Con más de 200 variedades de plantas medicinales y árboles nativos cuenta la huerta que la comunidad Ponotro mantiene en el terreno de Ana Yevilao Marihuen, en la comuna de Tirúa. Las plantas están aún pequeñas, pero dentro de dos años se espera que den sus primeros frutos. “Con las plantaciones forestales, las comunidades perdieron áreas importantes de hierbas medicinales y árboles nativos. Ahora los hemos ido recuperando y, de alguna forma, esto nos permitirá mantener nuestra cultura, nuestra identidad, y compartirla con los turistas. Además, significará un aporte económico importante”, señala la presidenta de esta comunidad.

Esta recuperación del Lawen, que en lengua mapuche significa espacio productor de medicina natural, forma parte del proyecto “Recuperación de un espacio eco-cultural medicinal” que impulsa la Corporación Nacional Forestal, CONAF, en las comunidades Ponotro y Francisco Namuncura, del sector de Quidico, en Tirúa, a través del Programa Orígenes.

Este proyecto tiene cinco objetivos. El primero, reestablecer un bosquete nativo con especies diversas tanto de interés, cultural, biológico y medicinal. En segundo lugar, recuperar un Lawen, con el propósito de disponer de un área de producción de hierbas y plantas medicinales. Cuarto, coordinar capacitaciones para la identificación, establecimiento, usos y tratamientos de las hierbas y árboles con fines medicinales. Y, por último, que la comunidad reconozca los agentes tradicionales medicinales mapuches, como la Machi y la lawentucheve o yerbatera.

Hace tres años, CONAF diseñó el Modelo Forestal Intercultural Mapuche, MOFIM, cuyo propósito es recuperar el sueño de las comunidades respecto a la madre tierra y a la biodiversidad. Bajo esa visión, es que los programas que CONAF aplica en las comunidades de las provincias de Arauco y Bío Bío, se adecuan a las necesidades de las mismas.

El encargado del Programa Orígenes en CONAF, Mauricio Véjar, explica que (la idea es que aquí expliques por qué se escogieron estas comunidades para el establecimiento de Lawen y cómo ha sido el trabajo con ellos)

La elección de las plantas para el Lawen resultaron de los talleres organizados por el Programa de Salud Intercultural llevado a cabo por el Consultorio de la Municipalidad de Tirúa. Allí las mismas comunidades decidieron plantar boldo, canelo, matico, culén, borraja, llantén, toronjil y limpia plata, entre otras.

Claro que cada comunidad dará un uso distinto a estas plantas medicinales, según su visión de negocios.

Maribel Salamanca Leal
CONAF Región del Bío Bío

viernes, 11 de abril de 2008

75 por ciento de avance en pavimentación en ruta costera

Más de un 75 por ciento de avance físico presenta el primer tramo de la pavimentación de la Ruta P-40 Arauco – Lebu, que forma parte de una de las obras del Plan Arauco que el Ministerio de Obras Públicas, a través de la Dirección de Vialidad, está desarrollando en la Provincia.

La pavimentación total de esta ruta costera se está desarrollando por etapas, donde este primer tramo tiene una inversión de 8.354 millones de pesos y abarca 16 kilómetros desde el sector Curaquilla, el hasta el sector Quiapo.

El SEREMI de Obras Públicas, Omar Hernández Alcayaga, manifestó que “el objetivo de todos los proyectos MOP en la Provincia Arauco, ayudarán a fomentar a todas las comunas, a través de acciones de infraestructura que permitan generar condiciones de desarrollo productivo y calidad de vida para sus habitantes”.

“Todos los turistas, más los 37 mil habitantes de la comuna de Arauco y 27 mil de Lebu, dispondrán de una vía con un buen estándar para su desplazamiento, además de acortar significativamente el trayecto por la ruta 160, en 45 kilómetros”, dijo Hernández.

La pavimentación total de esta vía constituirá una alternativa turística para la Ruta 160, ya que permitirá aumentar las visitas a Lebu, Quiapo y Arauco, como también, a todas las localidades aledañas intermedias.
En el primer tramo sobresale un proyecto de mirador en el Km. 7,7 con vista hacia la caleta de Tubul y al Golfo de Arauco. Además, considerará una calzada de 7 metros de ancho, bermas, ensanche de curvas y pistas auxiliares para el tránsito lento.

El contrato contempla obras adicionales, como cuellos de acceso a predios, cruces de caminos secundarios y bahías de paraderos de la locomoción colectiva.
Como faenas complementarias figuran la construcción de obras fluviales, un completo sistema de saneamiento con cunetas revestidas, alcantarillas, entre otras.

Las obras de este primer tramo están a cargo de la empresa Constructora Valko S.A., comenzaron en julio de 2007 y según la programación deberán concluir a fines de enero del año 2009.
Luego de este contrato el Plan Arauco Sector Vial contempla ejecutar la etapa Quidico - Puente Quiapo, la cual tiene su estudio de ingeniería realizado; y Quiapo - Cruce Millonhue, cuyo estudio deberá licitarse el 2008.
MOP

jueves, 27 de septiembre de 2007

Concepción, Cañete y Mulchén representarán a Región en Juegos del Bicentenario de Chiledeportes

Los tres equipos van a la Final Nacional del campeonato que organiza Chiledeportes Bío Bío del 22 al 27 de octubre, también en nuestra zona.

Concepción, Cañete y Mulchén fueron las comunas ganadoras de los torneos regionales de baloncesto femenino, balonmano varones y fútbol femenino, respectivamente; de los Juegos Generación del Bicentenario de Chiledeportes. Los tres campeonatos se disputaron el fin de semana en Chillán.

Los equipos de los establecimientos educacionales Colegio La Providencia, de Concepción; Liceo Gabriela Mistral, de Cañete; y Escuela Ignacio Verdugo Cabada, de Mulchén; serán los representantes de la Región del Bío Bío en estos deportes en la Final Nacional de los Juegos del Bicentenario, que se realizarán del 22 al 27 de octubre en nuestra zona.

El torneo de fútbol femenino se disputó en la cancha de pasto del Colegio Padre Hurtado de Chillán, donde se midieron los equipos representantes de cada una de las cuatro provincias de la Región. En el primer encuentro, la Escuela Ignacio Verdugo de Mulchén derrotó 7 a 0 al Colegio Concepción de San Pedro de la Paz, con lo que de entrada mostró su favoritismo. En el equipo de Bío Bío destacaron de inmediato algunas individualidades, que son fundamentales en este deporte en damas.

Luego, la Escuela de Quidico (Arauco) derrotó 3 a 1 a la Escuela Virgen del Carmen (El Carmen). En los siguientes partidos, San Pedro de la Paz derrotó 1 a 0 a Arauco, mientras que Bío Bío goleó a Ñuble 6 a 0, con lo que demostró superioridad absoluta sobre sus rivales, sin recibir goles en contra.

El baloncesto femenino se jugó en la Casa del Deporte de Chillán, donde el equipo de Concepción obtuvo el torneo y la representación regional al ganar sus tres partidos ante las otras provincias. Primero derrotó 84 a 34 al Colegio La Purísima Concepción de Chillán, luego 114 a 14 a Lebu y finalmente 73 a 7 a Mulchén, de la Provincia de Bío Bío. En los otros encuentros, Bío Bío derrotó 34 a 20 a la Provincia de Arauco y Ñuble se impuso claramente 121 a 5 a Bío Bío.

Finalmente se realizó el torneo de balonmano masculino, desarrollado en el gimnasio del Colegio Padre Hurtado de Chillán. Ganó la representación a la final nacional el Liceo Gabriela Mistral de Cañete, que derrotó 38 – 14 al Colegio Concepción de San Pedro de la Paz, luego 38 a 13 al Liceo Los Ángeles y en el tercer partido superó 30 a 27 al Instituto Santa María, de San Carlos, en el encuentro más disputado que tuvo el ganador.

Sin embargo, el equipo de Ñuble había perdido previamente con San Pedro de la Paz 18 a 21 y en el primer partido ganó 44 a 11 al equipo de la Provincia del Bío Bío. Por último, San Pedro de la Paz ganó 23 a 6 a Los Ángeles.

Los próximos regionales de los Juegos del Bicentenario de Chiledeportes serán el sábado 29 de septiembre, ocasión en que se disputará el vóleibol femenino en Los Ángeles y el ciclismo en Quillón. Al día siguiente continúa el deporte sobre ruedas en la ciudad de la Provincia de Ñuble y, además, se efectuará el regional de judo en Los Ángeles.

Alejandro Baño Oyarce
Oficina de Comunicaciones
Chiledeportes Bío Bío